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El Emblema del Traidor (de Juan Gómez-Jurado)

[Esta entrada está rescatada de mi antiguo blog en WordPress, pero como Juan está recordando que va a llegar a 1000 días en el top de Amazon, me ha dado por rebloguear aquí.] Hace algo más de una semana publiqué en este blog un comentario acerca de la actitud de Juan Gómez-Jurado en lo respectivo a la mal llamada piratería y sus obras. Básicamente me apetecía dar una pequeña publicidad a esa actitud, que creo que es la acertada hoy en día. Otros autores como Alex de la Iglesia han defendido la necesidad de ofrecer otros modelos, aceptar el presente y adaptarse. Juan lleva esa mentalidad a la práctica, hasta el “extremo” de enviar personalmente su libro por correo electrónico a un internauta pelota que le dedica un par de párrafos. Como justo pago por este gesto sólo me pidió una cosa: una reseña. Vaya por delante una apreciación: el siguiente texto es sólo un intento de explicar qué he disfrutado y qué no dentro de “El emblema del traidor”, no pretendo que sea un ensayo sobre el libro ni un análisis extenso sobre literatura y el alma del autor. Estaría bueno.

Traición

 

… empezara como empezase, su ensoñación siempre terminaba de la misma forma, con Hans aferrado al timón, diciéndole adiós con la mano mientras las aguas le cubrían. Al llegar a este punto, Paul siempre se quedaba dormido.

Si hay una traición peor que todas las demás, para mí, es la traición de la memoria. Paul, el protagonista de “El emblema del traidor” es traicionado por su memoria y su imaginación desde su niñez; y por personas y situaciones numerosas veces el resto de su vida. De cierta manera, la traición es el motor que le hace navegar por la trama (aunque nos quieran convencer de que es por venganza): el inicio de su viaje, su sustento, su familia, su pasado… Todo se relaciona mediante traiciones. A veces son traiciones secretas, otras veces mundanas y algunas por amor. Otras veces son traiciones legendarias que dan (sólo en apariencia para mí) título a la obra. La vida de Paul será un continuo descubrimiento de traiciones, de como las afronta y de como se enfrenta a las consecuencias. Como en muchas otras obras, la trama personal de los personajes protagonistas sirve como excusa para mostrar un contexto histórico determinado. Salvando las distancias, hay un toque Zhivago en Paul: es un testigo excepcional en una época excepcional. El doctor ruso vivió el primer cuarto de siglo XX en Rusia y Paul lo vive en Alemania (Munich concretamente). Incluso en esta trama histórica de fondo, la traición sirve como chispa: el partido nazi usaría como excusa la traición del tratado de Versalles para comenzar su Tercer Reich con gran apoyo popular, tras el fracaso de intentos de golpe de estado como el de la cervecería que, por cierto, antecede a uno de los puntos de inflexión en la trama del libro.

Salvación

 

Durante un segundo eterno, todo lo que sostuvo a aquellos dos hombres sobre la escala bamboleante fueron nueve dedos, una bota de suela desgastada y un montón de fuerza de voluntad.

La historia comienza con un rescate. Para mí, este rescate contiene el germen de lo que yo considero un juego de ilusionismo en el que me vi inmerso mientras leía. No tengo capacidad para discernir si es una decisión narrativa consciente por parte de Gómez-Jurado pero mi manía por convencerme de que nadie elige las palabras al azar, me hizo tener presente durante toda la lectura ciertas actitudes y descripciones condensadas en las primeras páginas de la historia. A la espera de ese giro que uno aguarda en toda obra de aventuras y misterios, las posibilidades de salvación para algunos personajes parecen cada vez más escasas. Justo cuando uno cree que va a eclosionar la trama y que todo no será como uno lo ha esperado desde el principio, resulta que no. Y la aparente no sorpresa se convierte en el mejor giro inesperado, pues a pocas páginas del final obliga a que nuestro cerebro busque otra nueva solución a lo que leyó nada más comenzar. Y la sensación al final, para mí, es la de que he sido manipulado esperando una cadena de acontecimientos que cada vez parecen más improbables. Tan improbables que no suceden. Y entonces, sucede algo más increible aún que no puedes explicar con lo que creías que era evidente. Y no sabes muy bien como has llegado allí, pero entonces recuerdas que es un libro de aventuras, que son las cuatro de la mañana y que tampoco te pican tanto los ojos.
No me ha quedado muy claro al final de la historia dónde reside realmente la salvación que el personaje misterioso del comienzo menciona. Quizá me he centrado demasiado en los aspectos más negros de la historia y en como cada personaje lidia con sus taras, en lugar de ver como cada personaje escapa, o no, de todas esas cosas que los tenían atrapados. Quizá no haya un fondo tan poético como el que le he visto a la traición (la otra palabra que menciona el extraño). Posiblemente estaba tan concentrado esperando la salvación de cierto personaje concreto que no puse en valor una posible visión más global. Motivo para una segunda lectura.

El emblema

 

Hace años me contaba una buena amiga que había conocido a un caballero que aseguraba ser mago de verdad. Le había ofrecido hacerle un amuleto que ella pudiera llevar siempre cuando se sintiese apenada o fuera de lugar, que era lo que ella decía sentir. Le aseguré que un mago de verdad jamás diría eso. Su reacción estuvo a medio camino entre el desafío y la duda profunda: “¿Qué diría un mago?”. Le contesté que un mago de verdad le daría el amuleto y le aseguraría que, cuando lo perdiese, sería porque ya no lo necesita o que si alguna vez sentía que no lo necesitaba, que lo lanzase tan lejos como pudiera. Así piensa un mago. Así te convence sin que sepas que has sido convencido. En el fondo creo que el emblema, el objeto que desencadena los acontecimientos, el Halcón Maltés de las leyendas masónicas, tiene como único papel el de participar en el rito del abandono. Un objeto, nacido como burla a los amantes de los ritos, que se elimina y deja paso al resto de una vida. Quizá ahí esté la salvación, ahora que lo pienso.

El libro

 

Las cosas se complican mucho para todos y, entre judíos, nazis, masones, asesinos y conspiraciones, va a transcurrir el resto de la trepidante historia.

 Libros que hay que leer.

No me he querido detener en descripciones de personajes, resúmenes del argumento o curiosidades históricas mencionadas (muy grande lo de la familia Bush o lo de Hugo Boss, por ejemplo). El libro lleva más de tres años en el mercado y todo eso puede leerse, comentado y anotado, en numerosos sitios. He intentado trasladar la sensación que me da leer la historia e intentar buscar ciertos aspectos poéticos que yo entiendo recurrentes. Podéis leer en muchos sitios que se trata de una historia de venganza. Discrepo bastante. Aunque en la carcasa haya una venganza como excusa, lo realmente importante según mi punto de vista es el vacío que sienten los distintos personajes y como lo llenan. Algunas veces traicionan, torturan, mienten, asesinan, humillan; y otras, salvan, besan, aman, se sacrifican y, sobre todo, perdonan. Y muchas veces cada personaje opta por diferentes soluciones en diferentes momentos de su vida. Paul el niño resuelve las cosas de manera muy diferente a Paul el que regresa de África tras casi dos décadas. Alys deja de ser el proyecto de niña bien alemana para convertirse en un tipo de mujer que pocas veces ha vuelto a verse en la historia. En definitiva, los protagonistas tienen tiempo y un entorno que les mueve a evolucionar y cambiar para adaptarse.
Todo ese dinamismo en los personajes se transmite en la manera de escribir de Gómez-Jurado. Es de un estilo fácil que te lleva rápido por la trama. Si acaso, lo único que no puedo evitar destacar como algo negativo es el uso del narrador omnisciente. Nunca me ha gustado que el narrador me diga como se sienten los personajes o cuales son sus motivos. En “El emblema del traidor” es el modo de narración empleado y me descoloca bastante. Esto es una cuestión puramente personal, ya que yo tiendo a valorar muchísimo la capacidad de un escritor o de un actor para trasladarme el interior de un personaje por sus acciones o gestos. Creo que hubiese disfrutado mucho más la historia con un tipo de narrativa objetiva, pero entiendo que le restaría gran parte de ese dinamismo que hace que se te pasen cuatro horas leyendo como si hubieran sido la mitad de la mitad.

Mis predilectos

 

Sólo como comentario para los que lo hayan leído: mi personaje favorito es Keller. Su discreta intervención en la fiesta me cautivó profundamente. Mi segundo personaje favorito es Jürgen, el malo oficial de la historia. Puedo asegurar que he estado más pendiente de su evolución que de la del propio protagonista.

Juan Gómez-Jurado

Al igual que respecto al libro, si queréis información sobre Juan Gómez-Jurado, hay páginas y páginas. Tiene entrada en wikipedia, tiene web personal, hay entrevistas en texto y en video, etc. No voy a redactar su curriculum ni su biografía. Lo que si puedo intentar transmitir es la sensación que me provoca. Por el escaso y virtual trato que he tenido con él puedo asegurar que es alguien, como mínimo, profesional. Consigue un equilibrio delicado en este libro entre lo que es un producto de entretenimiento puro y duro y lo que es el aprovechar cantidades ingentes de documentación para hacer una historia que vaya y venga de la realidad mientras entretiene. Y no sólo consigue escribir la novela y hacerla un éxito: además se ocupa de conocer en qué tiempo vive y como convertir eso en una ventaja desde el punto de vista del negocio. Toda la posible disputa que pueda surgir en torno a si se parece a Dan Brown o a Ken Follet, sobre si intenta vender tramas pseudohistóricas, sobre si Cuarto Milenio… se acaba rápido: leed el libro. Lo podeis conseguir en Amazon en versión digital por un precio absurdamente bajo. Después podreis criticar y opinar por vosotros mismos. Y podéis seguirle en Twitter. Igual hasta os manda una copia de algún libro si sois dignos de ello. Je.

About the author

Dani Ramírez

Artesano del conocimiento, del software y los juegos de mesa. También Ex-CEO de una empresa que nunca dio beneficios, Ex-programador a tiempo completo, Ex-estudiante de ingeniería... Knowledge, software and board game craftsman. Also, Ex-CEO-of-a-company-which-never-had-profits, Ex-full-time-programmer, Ex-engineering-student, ...

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